El Cuadro de Mando Integral traduce la Estrategia y la Misión de una organización en un amplio conjunto de medidas de la actuación, que proporcionan la estructura necesaria para un sistema de gestión y medición estratégica. Mide la actuación de la organización desde 4 perspectivas equilibradas: las finanzas, los clientes, los procesos internos y la formación y crecimiento.
Nuestras nuevas teorías de gestión se desentienden olímpicamente todavía de la cuestión de la creatividad y el entusiasmo. Lo que es más: no pocas teorías de hoy en día llevan consigo la estrangulación de la creatividad y la supresión del entusiasmo en unos tiempos en que tanto la una como el otro han pasado a ser los principales creadores de valor económico.
Si los años 80 fueron el decenio de la Calidad y los 90 los de la Reingeniería de procesos, el primero de los 2000 será de la velocidad. De la rapidez con que cambiará la naturaleza de las empresas. De la rapidez con que se desarrollarán las transacciones. De cómo el acceso a la información cambiará el estilo de vida de los consumidores y las expectativas planteadas a las empresas. Las mejoras de calidad y de los procesos se introducirán mucho más rápidamente. Y cuando el aumento de velocidad sea suficiente, la propia naturaleza de la empresa se transformará. Un fabricante o un distribuidor capaces de reaccionar a una variación de las ventas en cuestión no ya de semanas, sino de horas, en el fondo deja de ser un suministrador de producto para convertirse en una empresa de servicios cuya oferta se desenvuelve alrededor de un producto.
Estos cambios se producirán debido a un factor de engañosa simplicidad: el flujo de la información digital.
Involucrarse profundamente con la base del negocio: unos clientes satisfechos, apostar por el crecimiento más que por la recogida de beneficios y contar con recursos limitados que obliguen a utilizar enfoques creativos, son los factores que determinan las acciones de un profesional del Marketing Radical.
Ser Radical en cuestión de Marketing va más allá de la innovación, el éxito o incluso la rebeldía o la locura. Las empresas radicales se diferencian de las tradicionales en la forma como ven el mercado y en las técnicas y los enfoques que utilizan (o no utilizan). Desconfían profundamente de la mayoría de las investigaciones de mercado; los directores generales lideran la función de Marketing; sus departamentos de Marketing son minúsculos y están formados por misioneros apasionados; cuentan con Planes de Marketing basados principalmente en la comunicación con la población base y utilizan la Publicidad de forma estrictamente selectiva.
Si en tu empresa creéis que el mejor producto es siempre el que gana, si existe cierta resistencia a los cambios y muchas cosas se hacen por tradición e inercia, si no se colabora con la competencia, si la información sólo la tienen los cargos directivos…Si además, no perdéis el tiempo buscando los defectos de vuestros productos o servicios, ni los revisáis, actualizáis, consumís y utilizáis…entonces, necesitas leer este libro. Necesitas cambiar las reglas.
A menudo me pregunto cuál será el nuevo desafío que transformará de modo inevitable nuestra industria. Una nueva tecnología, un sistema operativo, un mercado emergente, un nuevo competidor… ¿Seremos capaces de identificarlo? ¿Lograremos sacarle todo el partido? ¿Podremos adelantarnos a la competencia?